La UEFA, en su interminable misión de hacer que el fútbol sea tan complicado como armar un mueble sueco con los ojos vendados, celebró su sorteo para la Champions League 2026/2027. Atrás quedaron los días sencillos de la fase de grupos, un sistema que todo el mundo entendía. Ahora tenemos una «fase de liga» con 36 equipos, un formato que parece diseñado por alguien que odia los números pares y ama las hojas de cálculo.
El nuevo sistema es un rompecabezas que ni un ingeniero de la NASA entendería a la primera. Cada club jugará ocho partidos contra ocho rivales diferentes, como si estuvieran en una cita a ciegas masiva. Los ocho con más puntos se saltan la fila y van directo a octavos, mientras que los equipos del puesto 9 al 24 tienen que jugar una ronda de repechaje para ver quiénes son los afortunados que completan la lista. Básicamente, es la Champions con más matemáticas y menos sentido común.
Pero lo mejor de todo fue el método para el sorteo, una obra maestra del surrealismo burocrático. La UEFA decidió mezclar la tecnología del siglo XXI con el método de la tómbola de la feria del pueblo. Según ellos, el proceso fue «parcialmente de forma manual, mediante la extracción física de bolas de un recipiente, y parcialmente de forma digital, mediante un software automatizado específico». Una combinación tan extraña como ponerle piña a los tacos, pero con millones de euros en juego.
A pesar de este caos organizativo, por pura suerte salieron unos partidazos que harán que a la gente se le olvide el manual de instrucciones. Entre los platos fuertes tendremos un Real Madrid contra Inter de Milán, un Barcelona contra Manchester City y un Atlético de Madrid contra Bayern Múnich. Es como si, después de un experimento fallido, el científico loco hubiera creado accidentalmente algo genial.
Y para ponerle la cereza a este pastel de confusión, después de tanto drama con bolitas y algoritmos, la UEFA anunció que todavía no sabe cuándo se jugarán los partidos. Han prometido que darán a conocer el calendario a más tardar el sábado 29 de agosto, dándose un par de días para, suponemos, consultar a un astrólogo o lanzar dardos a un calendario para decidir las fechas.
En fin, el fútbol moderno nos ha regalado un torneo donde lo más emocionante será intentar descifrar la tabla de posiciones. Los aficionados ya tienen listos los analgésicos para el dolor de cabeza que se viene, pero al menos podrán disfrutar de unos cuantos duelos de titanes, si es que logran entender cuándo y contra quién juegan.





