El Banco de México mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia en 6.5 por ciento, con lo que marcó el inicio de una etapa de pausa monetaria tras el ciclo de recortes aplicado en meses anteriores. La decisión fue tomada por unanimidad por la Junta de Gobierno.
La autoridad monetaria consideró que el nivel actual de la tasa es congruente con el objetivo de seguir reduciendo la inflación y conducirla hacia la meta de 3 por ciento. Aunque la inflación general mostró una desaceleración reciente, Banxico advirtió que el panorama todavía exige prudencia.
El banco central señaló que la inflación anual bajó a 3.55 por ciento en la primera quincena de junio, mientras que la subyacente se mantiene por arriba de 4 por ciento. Este componente sigue siendo uno de los principales focos de atención, debido a la persistencia en los precios de servicios y mercancías.
Analistas anticipan que Banxico podría mantener la tasa en 6.5 por ciento durante varios meses antes de considerar nuevos ajustes. La institución también reiteró que vigilará factores como el tipo de cambio, las tensiones geopolíticas, las presiones de costos y el comportamiento de la economía nacional.




