México vuelve a demostrar su vocación de apertura y hospitalidad.
Mientras los pronosticadores de desastre auguraban protestas violentas, caos y descrédito internacional, la princesa Hisako de Takamado ya se encuentra en territorio mexicano y este jueves 25 de junio llegará a la Ciudad de México el rey Felipe VI de España.
Ambas visitas de alto nivel se desarrollan sin los “circo de caos” que algunos sectores resentidos deseaban instrumentalizar.Lejos de los augurios negativos, el país sigue consolidando su imagen como nación que recibe al mundo con los brazos abiertos.
Estas visitas reales no solo fortalecen lazos diplomáticos, culturales y económicos, sino que también desmienten la narrativa de aislamiento o inestabilidad que ciertos actores políticos intentaron imponer. México, una vez más, da una lección de madurez y grandeza.




