Sergio Mayer Bretón vuelve a pedir licencia por tiempo indefinido a partir del 31 de agosto de 2026.
Es la segunda vez en la LXVI Legislatura: en febrero abandonó San Lázaro para entrar a La Casa de los Famosos de Telemundo, donde duró apenas un par de semanas, fue eliminado y generó un impacto negativo que le costó la suspensión de derechos en Morena y su posterior renuncia a la militancia.
Ahora repite la jugada sin explicación clara, mientras se ha filtrado, presuntamente, que se dirige a un reality en Colombia. Y, mientras tanto, El Fisgón, su protector, calla totalmente.
Este patrón no es un desliz aislado. Mayer, actor y exintegrante de Garibaldi, llegó como plurinominal de Morena en 2024 en medio de cuestionamientos internos.
Su historial legislativo ha estado marcado por más polémicas que resultados visibles: confusiones públicas sobre las reformas que se discutían, defensa de eventos en el recinto legislativo, señalamientos por ausencias y la priorización reiterada de proyectos mediáticos personales sobre el trabajo por el que fue colocado.
Incluso antes de la primera licencia se le criticó por dedicar tiempo a comentar realities en lugar de concentrarse en comisiones. Pedir licencia “sin goce de dieta” suena a gesto de austeridad, pero no borra el fondo: un cargo de representación popular no es un hobby intermitente ni un trampolín para el entretenimiento.
Mayer abandona la curul oootra vez; mientras El Fisgón calla





