El mundo del boxeo se volvió más raro que una fiesta de disfraces cuando Oleksandr Usyk, el peso pesado ucraniano, decidió felicitar a Canelo Álvarez como si fueran compadres de toda la vida. El tapatío acababa de recuperar el cinturón supermediano del CMB al vencer a Christian Mbilli el 31 de octubre por decisión unánime, con tarjetas de 115-112, 116-111 y 117-110. En medio de tanto golpe y sudor, Usyk optó por el camino más inesperado: mandar un mensaje cariñoso en redes.
El ucraniano escribió que sabía “cuánto esfuerzo le pusiste” y remató con un “Que Dios te cuide, hermano”. Antes de la pelea ya había rezado por Canelo, gesto que desconcertó a más de uno. El mexicano, por su parte, respondió que Usyk ya forma parte de su equipo, frase que dejó claro que la amistad entre ambos va más allá de los cuadriláteros.
La victoria llegó tras un año complicado para Álvarez, quien perdió su título indiscutido ante Terence Crawford y se operó del codo. Mbilli, campeón saliente, intentó imponer volumen de golpes, pero Canelo conectó los más precisos y evitó varios ataques con movimientos de cintura. En el octavo round, Mbilli perdió un punto por un golpe ilegal a la nuca, detalle que inclinó aún más las tarjetas.
**El remate llegó cuando Usyk, en vez de lanzar indirectas, prefirió el apoyo público. En un deporte lleno de miradas frías, dos campeones decidieron saludarse como si acabaran de compartir tacos en Guadalajara. A veces el boxeo recuerda que, entre tanto cinturón y rodillazo, lo más absurdo es la cordialidad.**




