La Selección Mexicana ya huele a Final Four y Rafa Márquez decidió que 28 jugadores bastan para enfrentar a Jamaica en los cuartos de la Concacaf Nations League. Entre veteranos europeos, regresos oportunos y jóvenes con hambre de minutos, el técnico armó una lista que mezcla experiencia y experimentación, todo con la mira puesta en noviembre.
El plan incluye un cambio de escenario que parece sacado de un manual de supervivencia: en vez de concentrarse en el CAR, el equipo se irá a la Riviera Maya para aclimatarse al calor y la humedad de Kingston. El partido de ida será el 14 de noviembre en territorio jamaicano y la vuelta el 17 en el Estadio BBVA de Monterrey. La idea es que nadie se deshidrate antes de tiempo ni termine preguntando dónde quedó el aire acondicionado.
Entre las novedades destaca el regreso de Tecatito Corona, quien vuelve tras una larga ausencia y aporta lo que ya se sabe: regate, veteranía y la capacidad de complicarle la vida a cualquier defensa por las bandas. Al ataque llega Julián Quiñones con 40 goles en el año, a solo tres de empatar el récord de Hugo Sánchez de 1988. Si anota contra Jamaica, el delantero del Al-Qadisiya podría pasar a la historia sin necesidad de pedir permiso.
En el medio aparecen Obed Vargas del Atlético de Madrid, Álvaro Fidalgo del Real Betis y los jóvenes Gilberto Mora y Santiago Sandoval, una mezcla que busca equilibrar jerarquía europea con frescura de la Liga MX. Con esta plantilla México pretende asegurar su boleto a la ronda de los cuatro mejores y seguir puliendo un proyecto que, al menos sobre el papel, parece tener todo bajo control.
El verdadero desafío no será solo ganar, sino hacerlo sin que el termómetro caribeño convierta la eliminatoria en un partido de resistencia más que de fútbol.



