El presidente de Santos Laguna, Alejandro Irarragorri, intentó cerrar el capítulo de una publicación en redes que terminó con la salida de un empleado del Puebla, pero Héctor Domínguez, el excomunicador de La Franja, decidió responder con una captura de pantalla y un apodo poco halagador. Lo que empezó como una canción motivadora después de un partido se convirtió en un intercambio de versiones que parece sacado de una serie de abogados rivales.
Durante una charla en el podcast Los Cachirules, Irarragorri negó haber pedido la cabeza de nadie y recordó que las rencillas deben quedarse en la cancha, no en las oficinas. Según él, las historias que lo vinculaban con el despido del brand manager poblano no tienen fundamento y solo alimentan un conflicto innecesario entre dos instituciones que deberían enfocarse en el fútbol. El directivo lagunero insistió en que las rivalidades deportivas pierden sentido cuando se trasladan a mensajes privados y despidos.
Domínguez, por su parte, subió a Instagram un fragmento de la entrevista y lo acompañó con la frase “Mentirosillo el morro”. Además compartió una imagen de un chat donde, según su versión, le pidieron retirar la publicación sobre “Color esperanza”. El excolaborador del Puebla usó ese material para reforzar su postura y mantener viva la discusión entre aficionados que ya habían olvidado el tema.
El resultado es un episodio que parece más un guion de comedia que una disputa corporativa seria. Mientras los equipos siguen compitiendo en la cancha, las redes convierten una canción optimista en prueba judicial y un simple mensaje en evidencia de alto nivel. Al final, el verdadero ganador podría ser el algoritmo que sigue alimentando likes con cada captura nueva.



