Diez pilotos novatos se subieron a los monoplazas de Fórmula 1 durante la primera práctica del Gran Premio de México en el Autódromo Hermanos Rodríguez, cumpliendo con la norma que obliga a los equipos a darles minutos en pista. El resultado fue una sesión donde la inexperiencia se mezcló con velocidad pura y varios sustos controlados.
Charles Leclerc, al volante de su Ferrari, marcó el mejor tiempo con 1:18.128, dejando atrás a Kimi Antonelli en una demostración de que el talento joven también puede brillar cuando el auto responde. Los demás debutantes giraron sin mayores dramas, aunque el espectáculo recordó a esos primeros intentos de manejar en familia: mucho cuidado, algo de duda y la certeza de que el coche cuesta caro. La normativa de la categoría obliga a esta actividad para evitar que los talentos se queden solo viendo desde el paddock.
Para la segunda práctica, programada a las 16:00 horas, los pilotos titulares regresarán a la parrilla y todo volverá a la normalidad habitual de la Fórmula 1. Los novatos cumplieron su cometido sin romper nada importante ni generar dolores de cabeza a los ingenieros, demostrando que la obligación regulatoria puede servir también como entrenamiento útil.
Al final, la jornada dejó claro que el Autódromo Hermanos Rodríguez sigue siendo un escenario donde hasta los más nuevos pueden probar su valía antes de que los dueños de los asientos recuperen el control.




