La delantera de Pachuca se convirtió en la primera mexicana en llevarse el Trofeo Gerd Müller femenino durante el Balón de Oro 2026 celebrado en Londres. Con 57 goles en 2025, Charlyn Corral convirtió la ceremonia en un episodio de espías donde el secreto se guardó mejor que la receta del mole familiar.
El club y su familia supieron tres semanas antes que ella recibiría el galardón, pero decidieron callar como si filtrar la noticia fuera peor que perder una final. Cuando por fin le avisaron frente a sus compañeras, la jugadora de Ecatepec ya olfateaba que algo raro pasaba. Preparó hasta un discurso de emergencia por si acaso, porque el evento es tan discreto que parece operación militar. Mientras tanto, Harry Kane, con sus 73 goles y el Balón de Oro masculino, se acercó a felicitarla y posaron para una foto que aún no llega al grupo familiar. Kane solo alcanzó a decir “enhorabuena” antes de que los encargados de entrevistas los separaran como si fueran niños en el recreo.
Corral dedicó parte de su momento a Scarlett Camberos, primera mexicana en aparecer entre las 30 nominadas, y agradeció a Pachuca, al cuerpo técnico y sobre todo a sus compañeras. Recordó su trayectoria: desde marcar goles a los cinco años hasta sobrevivir una traqueotomía de bebé, pasar por Estados Unidos, España y regresar a México para coronarse campeona con las Tuzas. El presidente del club, Armando Martínez, describió el premio como la cereza final de un pastel que lleva dos décadas horneándose.
Al final, la originaria de Ecatepec resumió que el esfuerzo valió la pena cuando se hace con fe y corazón. Kane, por su parte, se llevó el Balón de Oro masculino y dejó claro que los ingleses ya no esperan desde 2001 para celebrar.




