La Secretaría de Hacienda reportó que se captaron 6 billones 304 mil 452 millones de pesos hasta septiembre, una cifra menor a la del año anterior y 239 mil 527 millones por debajo de lo proyectado. La baja se atribuyó principalmente a menores ingresos por el Impuesto sobre la Renta y por la venta de petróleo. Los petroleros sumaron apenas 754 mil 365 millones de pesos, lo que representa una caída de 21.5 por ciento anual.
Hacienda explicó que la comparación se complicó porque el año pasado se hizo una aportación extraordinaria a Pemex para reducir su deuda. Sin ese movimiento, los ingresos petroleros habrían crecido 8.1 por ciento. Mientras tanto, la recaudación por ISR alcanzó 2.2 billones de pesos, 5.3 por ciento menos que el año previo y 137 mil 53 millones por debajo del programa, sobre todo por pagos menores de empresas en marzo.
La recaudación total de impuestos llegó a 4.29 billones de pesos, apenas 0.7 por ciento más que el año anterior pero aún 122 mil 241 millones por debajo de lo planeado. El IVA creció 12 por ciento gracias al consumo interno, aunque el IEPS bajó 2.3 por ciento y los impuestos por importaciones subieron 10.1 por ciento por actualizaciones arancelarias.
El gasto público se ubicó en 7.27 billones de pesos en los primeros nueve meses, 0.4 por ciento menos que el año anterior y 483 mil 40 millones por debajo del programa. Los recursos para desarrollo social aumentaron 7.4 por ciento real anual, con énfasis en salud y educación.
Los Requerimientos Financieros del Sector Público cerraron en 959 mil 100 millones de pesos, por debajo de lo previsto y en línea con la meta de consolidación fiscal al final del año. Al final, parece que las cuentas públicas se comportan como un presupuesto familiar que siempre se queda corto después de pagar la luz.




