La estimación oportuna del Inegi reveló un alza anual de 3.2 por ciento y trimestral de 0.9 por ciento lo que representa dos periodos seguidos por encima del promedio histórico. En los primeros nueve meses la actividad acumuló 1.8 por ciento anual impulsada principalmente por la inversión pública y privada. El sector construcción ha mostrado mayor dinamismo mientras la industria y los servicios también registran expansión.
El funcionario explicó que de mantenerse este ritmo el cierre del año podría ubicarse cerca del límite superior del rango oficial previsto entre 1 y 2 por ciento. Esta proyección resultó más conservadora que la anterior que apuntaba hasta 2.8 por ciento. Analistas del mercado que esperaban solo 1.4 por ciento según la encuesta de Citi o 1.5 por ciento según el FMI podrían revisar sus números al alza.
Rodrigo Mariscal de la SHCP señaló que los resultados superan lo anticipado al inicio del periodo. Monex estima un crecimiento anual de 2.0 por ciento mientras Banamex mantiene su previsión en ese mismo nivel. La recuperación se concentra en la inversión que ha ganado fuerza en meses recientes.
La economía llega al último trimestre con mayor nivel de producción lo que mejora las perspectivas para el cierre. Sin embargo el secretario advirtió que la consolidación debe ser sostenida para evitar retrocesos. El panorama actual parece más favorable que el observado a principios del año aunque sigue dependiendo de factores externos.
Al final el crecimiento mexicano se parece a ese invitado que llega tarde pero trae mejor regalo de lo prometido y deja a todos preguntándose si habrá repetición el próximo año.




