Apple reportó ingresos de 114.500 millones de dólares, un 11,7 por ciento más que antes, y una ganancia por acción de 2,10 dólares. La bolsa, sin embargo, castigó el papel con una caída del 3,5 por ciento hasta los 326,48 dólares. Los inversores parecieron más preocupados por los márgenes que por las cifras alegres.
La compañía espera un margen bruto entre el 45 y el 46 por ciento en el trimestre navideño. Esa cifra queda por debajo de lo que anticipaban los analistas. El encarecimiento de las memorias, impulsado por la inteligencia artificial, aparece como el principal culpable de este estrechamiento.
El segmento de Servicios, uno de los más rentables, creció solo un 9,8 por ciento. La cifra contrasta con el 12,1 por ciento del trimestre anterior y con el 12 por ciento que esperaban los expertos. Apple proyecta para diciembre un avance entre el 8 y el 9 por ciento, lo que genera dudas sobre su ritmo futuro.
El iPhone mantuvo el tipo con ventas de 57.600 millones de dólares, un salto del 17,5 por ciento. Mac también sorprendió al alza. En cambio, iPad y los wearables registraron descensos y quedaron por debajo de las estimaciones del mercado.
Los analistas de varios bancos recortaron sus precios objetivo, aunque mantuvieron recomendaciones de compra. La presión sobre los costos de memoria y la desaceleración de Servicios seguirán en el centro de la atención durante los próximos trimestres. Al final, hasta la manzana más brillante puede acabar con manchas si el mercado decide mirar de cerca.




