Los directivos de todo tipo de compañías, desde las que fabrican pintura hasta las que venden especias, repiten la palabra hasta el cansancio para explicar por qué sus márgenes se resienten. En octubre se registraron 820 menciones al término, la cifra más alta desde febrero de 2024, y las empresas industriales aportaron la cuarta parte de ese total. Los analistas advierten que el gasto de los consumidores estadounidenses se está frenando mientras los precios siguen subiendo sin control.
El encarecimiento del petróleo ha convertido a las grandes energéticas en las únicas que sonríen, pero deja a los demás pagando facturas más gordas por combustible, fertilizantes y resinas plásticas. Lennox International, fabricante de sistemas de climatización, lideró el conteo de menciones y su consejero delegado avisó de que las presiones continuarán por culpa de aranceles y materias primas. PPG Industries, la empresa de pinturas, anunció subidas de precios para capear el temporal, aunque sus ejecutivos aclararon que no esperan milagros a corto plazo.
General Motors calcula un lastre de dos mil millones de dólares este año por el alza de materias primas, logística y memoria, después de haber sufrido cuatrocientos millones adicionales en costes previos. McCormick, el fabricante de especias, se queja de los gastos de transporte y de un consumidor que ya no gasta con la misma alegría. Incluso Wells Fargo, un banco que suele estar más protegido, reconoció que la inflación y los tipos de interés siguen siendo un dolor de cabeza para clientes particulares y empresas.
Con las elecciones de mitad de legislatura a la vuelta de la esquina, inversores y directivos seguirán hablando de precios mientras dure la temporada de resultados. Apenas en los primeros días del mes las menciones ya superan las de todo noviembre pasado, lo que deja claro que nadie se libra del tema.



