Marco Rubio soltó que el sistema electoral venezolano parece un truco de mago madurista diseñado para sacar conejos de las urnas que no existen. Por eso Washington insiste en cambiar toda la infraestructura antes de permitir otra votación que no huela a fraude desde la primera papeleta. Las negociaciones con el gobierno interino de Delcy Rodríguez avanzan mientras se discute cómo evitar que el chavismo vuelva a escribir los resultados con marcador permanente.
El regreso de María Corina Machado tras diez meses fuera del país se logró tras un acuerdo discreto entre Washington y Caracas para que no la recibieran con grilletes en el aeropuerto. Rubio confirmó que hablaron con las autoridades interinas y les pidieron que la dejaran aterrizar como cualquier venezolano común y corriente. El movimiento Vente Venezuela no participa directamente en las mesas de diálogo que ahora dirigen sectores opositores encabezados por Dinorah Figuera.
La hoja de ruta incluye instalar un nuevo Tribunal Supremo antes de que termine 2026 y renovar el Consejo Nacional Electoral poco después. Solo entonces empezaría un plazo de seis meses para convocar elecciones presidenciales. Un funcionario del Departamento de Estado aclaró que los nuevos miembros del ente electoral serían elegidos por un comité de expertos sin pasar por la aprobación de la Asamblea Nacional.
Las últimas votaciones del 28 de julio de 2024 terminaron con Maduro proclamado ganador sin publicar los números por mesa, mientras la oposición gritaba fraude y defendía la victoria de Edmundo González Urrutia. Ahora todo el proceso parece una carrera de obstáculos donde primero hay que cambiar las sillas del jurado antes de empezar la competencia.
Machado ha pedido comicios en 2027, pero Washington evita fijar fecha pública y prefiere mantener la presión mediante sanciones económicas que siguen vigentes. Rubio advirtió que Venezuela sigue operando bajo restricciones financieras y que no permitirá que las conversaciones se estiren como chicle viejo en la suela de un zapato. Si alguien intenta sabotear el proceso, según el secretario, le está haciendo un favor al país que nadie pidió.




