El Ejecutivo radicó el Proyecto de Ley 477 de 2026 para estabilizar las finanzas públicas mediante ajustes al IVA, el impuesto de renta y las cotizaciones de salud. La iniciativa elimina el trato preferencial a teléfonos, computadores y tabletas cuyo precio sea inferior a dos millones seiscientos quince mil pesos, que pasarían a pagar la tarifa general del diecinueve por ciento a partir de enero de dos mil veintiocho.
Los trabajadores dependientes que ganen más de dos salarios mínimos verían aumentar su aporte a salud del cuatro al cinco punto cinco por ciento, con incrementos progresivos según el nivel de ingresos. Un empleado que reciba cinco millones de pesos mensuales pasaría de aportar doscientos mil a doscientos setenta y cinco mil pesos cada mes, es decir, setenta y cinco mil pesos adicionales que saldrían directamente del bolsillo.
El umbral para empezar a pagar impuesto de renta bajaría de cerca de nueve millones a aproximadamente cinco millones quinientos mil pesos mensuales. La reforma reduce de mil noventa a setecientas veinte UVT el rango exento y crea un tramo intermedio con tarifa marginal del nueve por ciento sobre la renta líquida gravable después de deducciones.
Además, alimentos como café, azúcar, aceites y pastas, junto con vehículos híbridos y eléctricos, perderían su tarifa reducida del cinco por ciento y quedarían gravados al diecinueve por ciento. Las importaciones de bajo valor realizadas por plataformas internacionales también perderían su exclusión actual del IVA.
Para compensar el golpe, el proyecto crea el mecanismo EfectIVA, que devolvería el impuesto a dieciocho millones novecientos mil personas en pobreza y a dieciséis millones trescientas mil en vulnerabilidad, con porcentajes que van del cien al cincuenta por ciento según su clasificación. El Congreso aún debe debatir y modificar la iniciativa antes de que entre en vigor.




