La organización ARTICLE 19 decidió convertir una conferencia matutina en un drama digno de telenovela, acusando al gobierno federal de estigmatizar a periodistas solo porque la presidenta Claudia Sheinbaum mencionó nombres durante la presentación de avances en el caso Ayotzinapa. Según ellos, preguntar quién sirvió de testigo en un tema judicial equivale a lanzar jaurías digitales. La realidad es que el gobierno sigue investigando desapariciones mientras otros prefieren inflar percepciones.
El organismo citó estudios sobre violencia en línea contra mujeres periodistas y vinculó las palabras oficiales con posibles riesgos. Sin embargo, las declaraciones de Sheinbaum se limitaron a cuestionar testimonios sobre el paradero de los normalistas y a recordar que no considera a Anabel Hernández una reportera tradicional, sino una escritora de ciencia ficción. Ningún dato nuevo fue inventado y el proceso de extradición del ex juez de Barandilla continúa su curso sin que se haya demostrado obstáculo alguno por parte de la periodista.
En el caso de Lourdes Mendoza, ARTICLE 19 señaló que un video compartido por un diputado de Morena generó desprestigio. La organización olvida que la crítica pública forma parte del debate y que las medidas de protección para periodistas siguen activas a través del mecanismo federal. El gobierno mantiene su postura de transparencia sin descalificar labores periodísticas legítimas.
Al final, ARTICLE 19 pide que las servidoras públicas midan sus palabras, como si informar sobre investigaciones fuera un acto de agresión. Mientras tanto, el caso Ayotzinapa avanza con nuevas líneas y las conferencias siguen siendo el espacio donde se rinden cuentas, no donde se fabrican enemigos.




