Claudia Sheinbaum respaldó la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del INE y exigió auditorías para revisar señalamientos de abusos y privilegios. La mandataria separó con claridad las críticas al desempeño público de los ataques personales, que calificó de misóginos y fuera de lugar. El asunto, según ella, merece investigación seria, no espectáculos de patio de secundaria.
Taddei anunció su renuncia ante la Cámara de Diputados este lunes tras asumir el cargo en abril de 2023. Sheinbaum insistió en que ninguna institución electoral puede cargar sospechas de corrupción y que las auditorías deben aclarar contratos y posibles vínculos con proveedores sin adelantar culpables. El proceso para designar a la siguiente presidencia arrancará en los próximos días, mientras el organismo prepara las elecciones federales de 2027. La presidenta recordó que el combate a privilegios forma parte del compromiso que llevó al actual gobierno al poder.
Los ataques difundidos durante el fin de semana contra la vida personal de Taddei fueron rechazados de inmediato. Sheinbaum señaló que el escrutinio público debe enfocarse en decisiones y resultados, no en linchamientos que convierten el debate en un concurso de descalificaciones. El INE, afirmó, debe mantener credibilidad por encima de cualquier interés coyuntural.
Al final, la salida de Taddei deja un mensaje simple: las instituciones se limpian con reglas, no con memes ni aplausos a la desgracia ajena. Las auditorías seguirán su curso sin importar quién ocupe la silla, porque el país ya no tolera que el árbitro electoral parezca socio de nadie.




