Justo cuando pensabas que tu cartera podía tomar un respiro, el Inegi llega con el chismecito económico del mes: la inflación volvió a acelerar. En la primera quincena de octubre, los precios decidieron echarse una carrerita de 0.41%, llevando el acumulado anual a un glorioso 3.62%. Esto marca la tercera vez al hilo que la inflación nos recuerda quién manda, como ese primo incómodo que no para de ganar en el juego de mesa.
Pero no se alarmen, ciudadanos de a pie, que los genios del Banco de México (Banxico) dicen que todo está bajo control. Aparentemente, este 3.62% todavía entra en su «rango objetivo», lo que suena a cuando tu mecánico te dice que el ruido del motor es «normal» antes de que explote. Mientras tanto, Banxico mantendrá su tasa de interés en 6.50%, una forma elegante de decir «agárrense fuerte, que esto no va a bajar pronto».
Los verdaderos villanos de esta quincena tienen nombre y apellido, y el primero es la electricidad. Tu recibo de luz decidió que el verano se acabó y se disparó un 18.51%, porque aparentemente la oscuridad es el nuevo lujo. Para que la herida doliera más, el tomate verde, pilar de toda salsa que se respete, le siguió los pasos con un aumento del 22.07%, amenazando con convertir los chilaquiles en un platillo de la alta cocina.
Y si tu plan era huir de tus problemas económicos, malas noticias: el transporte aéreo también se puso sus moños. Escaparte en avión ahora te costará un 14.77% más caro, así que ve desempolvando la bicicleta o practica tus habilidades de teletransportación. Parece que el universo conspira para que te quedes en casa a contemplar tu creciente deuda y tus tomates carísimos.
Los expertos, como si fueran los narradores de una película de desastres, confirman nuestras peores sospechas. Un economista de nombre Andrés Abadía básicamente dijo que no esperemos milagros, ya que las presiones inflacionarias no se irán de vacaciones pronto. La mejora en la economía y las decisiones de los vecinos del norte solo añaden más leña al fuego, dejando a Banxico con menos ganas de bajar las tasas que tú de ir a trabajar el lunes.
En resumen, mientras la jefa de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, espera «pruebas más claras» para actuar, el resto de los mortales seguiremos haciendo malabares. Tendremos que elegir entre pagar la luz, comprar aguacates o financiar ese viaje que ahora es más caro. La economía es así: un chiste cruel donde el remate siempre es tu estado de cuenta.




