IBM resucita como en telenovela y manda a volar a los pesimistas

Must read

Justo cuando todos pensaban que IBM estaba a punto de pedir la jubilación anticipada y dedicarse a jugar dominó, el gigante azul demostró que todavía tiene más vidas que un gato de barrio. La compañía sacó del sombrero unos resultados que dejaron a los analistas con la boca abierta, como si hubieran visto a su suegra pagando la cuenta del restaurante. Resulta que el abuelo de la tecnología no estaba muerto, andaba de parranda.

La cosa va así: las ventas subieron un 5% hasta alcanzar la módica suma de 17.100 millones de dólares, un dineral que ni juntando todas las tandas del país. Incluso su división de infraestructura, esa que vende servidores que parecen refrigeradores de los años 80, creció un 4% llegando a los 3.700 millones. Al parecer, todavía hay gente que prefiere la vieja confiable en lugar de aparatos que parecen salidos de una película futurista.

Esto es especialmente gracioso porque hace unos meses, los inversores entraron en pánico colectivo. La culpa fue del chismorroteo sobre la inteligencia artificial, que supuestamente haría que los clientes de IBM dejaran de comprarles sus armatostes. El pánico fue tan grande que las acciones tuvieron su peor caída desde 1968, una época en la que la computadora más potente era un ábaco con ínfulas de grandeza.

Pero el contraataque fue brutal. La división de software, la niña bonita de la empresa, facturó 7.800 millones de dólares, superando todas las expectativas. Para mantenerse vigente, IBM ha estado yendo de compras como señora en barata de fin de temporada, adquiriendo empresas como Red Hat en un claro intento de «vestirse como la chaviza» para que lo inviten a las fiestas tecnológicas.

Como resultado de esta resurrección milagrosa, las acciones subieron casi un 5% en un parpadeo, dejando en ridículo a todos los que vendieron sus papeles pensando que la empresa se iba al despeñadero. El director financiero confirmó que recuperaron la mayoría de los contratos que se habían retrasado, básicamente diciéndole al mercado: «¿Ven? Les dije que se estuvieran quietos».

Para rematar, IBM ahora espera un flujo de caja libre con más de mil millones de dolarucos extras por encima de lo que ya preveían. Una lección para los impacientes de Wall Street: nunca subestimes a un abuelo que ha visto pasar más crisis que un mecánico de barrio. A veces, la experiencia pesa más que la última moda.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Anuncio -spot_img

Latest article

- Advertisement -spot_img