Aparentemente aburridas de la simpleza de ganar, la Selección Mexicana Femenil Sub-20 decidió que su paso por el Mundial necesitaba más melodrama. Tras una derrota calculada de 2-1 contra Polonia, el Tri se ha colocado en una posición que los guionistas de series de suspenso llamarían «gancho de temporada».
En la Arena Katowice, las jugadoras mexicanas aplicaron la vieja táctica de «darles una probadita de gloria antes de aplastarlos». Anotaron primero, solo para permitir que Polonia empatara y luego se llevara la victoria gracias a un penal que el VAR tuvo que revisar con lupa, como si buscara el sentido de la vida. La arquera polaca, en el papel de su vida, detuvo un disparo que habría arruinado el final dramático que el equipo mexicano tenía planeado para su afición.
El resultado de esta obra teatral deja a Polonia con 6 puntos, cómodamente en octavos. Argentina, por su parte, viene de demostrar su poderío al golear 8-0 a Benín, un acto de valentía comparable a ganarle al ajedrez a una tostadora. México, con un modesto punto, se enfrentará a las argentinas el viernes 11 de septiembre de 2026, con la obligación de sumar tres unidades. El equipo de Dorival Bueno parece tranquilo, como quien ya leyó el final del libreto y sabe que todo sale bien.
Esta no es la primera vez que estas futbolistas enfrentan un escenario complicado; varias de ellas ya fueron tercer lugar en el Mundial Sub-17 de 2025. Están más acostumbradas a la presión que un botón de elevador. Ahora, solo queda ver cómo resuelven este clímax que ellas mismas crearon.





