El gobernador de Michoacán dio un paso decisivo en la modernización de la movilidad urbana con la habilitación de los cuatro carriles superiores del Paso Independencia, ubicado en las inmediaciones de Policía y Tránsito.

La monumental estructura de 380 metros de largo, equipada con iluminación solar, permite que más de 85 mil vehículos transiten diariamente de forma continua, poniendo fin a una de las esperas más frustrantes para los michoacanos: la del paso del tren. Una solución que llegó para quedarse.
Con esta obra, el mandatario michoacano demuestra que gobernar es resolver los problemas cotidianos de la gente.
El Paso Independencia no es solo concreto y acero; es tiempo devuelto a las familias, productividad recuperada para los trabajadores y una apuesta clara por una infraestructura de vanguardia que coloca a Michoacán a la altura de los estados más desarrollados del país. Una administración que transforma promesas en realidades tangibles.


