México se ha consolidado como el principal mercado de compras de segunda mano en América Latina, impulsado por cambios en los hábitos de consumo y una mayor conciencia sobre la sostenibilidad. De acuerdo con un estudio reciente, 52 por ciento de los mexicanos adquiere ropa usada o vintage, una proporción superior al promedio regional y global.
Este fenómeno refleja una transformación cultural en la manera de consumir. Lo que antes se asociaba con limitaciones económicas, ahora responde a nuevas motivaciones como la búsqueda de piezas únicas, la reutilización y el interés por reducir el impacto ambiental. La tendencia también se relaciona con la evolución de los valores de los consumidores, especialmente entre los más jóvenes.
La generación Z juega un papel clave en este cambio, al impulsar prácticas como el “thrifting” como parte de su identidad y estilo de vida. Este grupo no solo tiene mayor poder adquisitivo, sino que también muestra menor lealtad a las marcas tradicionales, favoreciendo alternativas más accesibles y alineadas con sus valores.
El crecimiento del mercado de segunda mano en México también ha sido favorecido por plataformas digitales y redes sociales, que facilitan la compra y venta de productos usados. Analistas prevén que esta tendencia continuará en ascenso, consolidando al país como referente regional en consumo responsable.


