La presidenta Claudia Sheinbaum decidió premiar a los atletas mexicanos por cada medalla conquistada en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, en lugar de limitarse a una sola presea como marcan las reglas operativas del programa deportivo. La medida, anunciada en su conferencia del 12 de agosto, reconoce el esfuerzo de quienes acumularon varios metales y extiende el beneficio a sus entrenadores.
El resultado de México fue histórico: 167 oros, 125 platas y 115 bronces, para un total de 407 medallas. La nadadora Cecilia Pulido, máxima ganadora con diez preseas, pasaría de recibir 50 mil pesos a 360 mil según el nuevo criterio. Sheinbaum también adelantó un aumento de al menos 10 por ciento en las becas mensuales a partir de 2027 y reiteró que buscará ampliar el presupuesto de la Conade “en la medida de lo posible”, sin que falten recursos para quienes representan al país.
Mientras algunos señalan que la decisión se aparta de los tabuladores oficiales —50 mil por oro individual, 30 mil por plata y 15 mil por bronce—, el gobierno optó por responder al desempeño real en lugar de quedarse atado a fórmulas rígidas. Las reuniones con Rommel Pacheco han sido constantes y la prioridad sigue siendo convertir los logros en estímulos concretos y en oportunidades para nuevas generaciones.
Al final, el medallero habla más fuerte que cualquier manual de procedimientos. Cuando los atletas suben al podio, el país sube con ellos.




