La Cámara de Diputados aprobó una reforma impulsada por el Ejecutivo federal para crear una comisión encargada de revisar la integridad de las candidaturas a cargos de elección popular, con el propósito de impedir que personas con posibles vínculos con actividades delictivas participen en procesos electorales. El proyecto fue respaldado por 271 votos de Morena y sus aliados, mientras que PAN, PRI y Movimiento Ciudadano sumaron 92 sufragios en contra. La minuta fue enviada al Senado para su análisis y eventual ratificación.
La votación ocurrió al término de una sesión extraordinaria que se prolongó por más de 32 horas, una de las más extensas registradas en la historia reciente del Palacio Legislativo de San Lázaro. Durante la discusión se aprobaron modificaciones al dictamen original para establecer que la comisión verificadora estará integrada por tres consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), en lugar de cinco como se planteaba inicialmente.
Asimismo, se incorporó un artículo transitorio que faculta al INE para emitir los lineamientos internos de operación de la nueva instancia, así como definir los mecanismos para la recepción, manejo y resguardo de información proporcionada por autoridades de seguridad. El objetivo será garantizar la adecuada evaluación de los perfiles registrados como candidatos.
La jornada legislativa también estuvo marcada por momentos de tensión entre legisladores de distintos grupos parlamentarios. Intercambios de acusaciones, confrontaciones verbales y despliegue de mantas con mensajes políticos provocaron diversos incidentes dentro del recinto. A pesar de los enfrentamientos y la polémica generada durante el debate, la mayoría legislativa logró sacar adelante una de las reformas electorales más relevantes del periodo extraordinario.


