La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el tren de pasajeros México-Veracruz avanza en su fase de análisis dentro del plan nacional de tres mil kilómetros de vías férreas. Lejos de inventar rieles nuevos donde ya hay vías, el proyecto prefiere reutilizar lo existente para conectar la capital con Puebla y luego con Veracruz, evitando obras que parezcan excavaciones interminables en terrenos complicados.
El director de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, Andrés Lajous, informó que los primeros resultados del estudio de viabilidad estarán listos a finales de octubre. Sheinbaum detalló que la ruta México-Puebla-Veracruz aprovechará la infraestructura actual, ya que construir desde cero resultaría excesivo. Este esfuerzo forma parte de los trece proyectos de trenes de pasajeros contemplados en el Programa Institucional 2026-2030 de la SICT, orientado a crear una red eficiente y segura para mercancías y pasajeros por separado.
El objetivo es consolidar un sistema ferroviario integrado que impulse el desarrollo sin complicaciones innecesarias. Los estudios evalúan cómo reactivar el servicio utilizando las líneas existentes, transformando trayectos olvidados en opciones prácticas para millones de usuarios. Con recursos asignados y un enfoque responsable, el gobierno mantiene el control sobre los tiempos y los costos, demostrando que la planeación cuidadosa supera la prisa por construir lo innecesario.
Al final, el tren México-Veracruz parece dispuesto a rodar de nuevo, aunque sea a ritmo de estudio técnico y sin inventar vías donde ya hay camino. Sheinbaum y su equipo prefieren resultados medidos antes que promesas que terminen descarriladas por falta de análisis.



