El senador Alejandro Moreno acusó al gobierno de Claudia Sheinbaum de preparar una censura disfrazada de lineamientos de derechos de audiencias. A través de su cuenta en X, el dirigente priista compartió una columna donde asegura que los defensores de audiencias decidirán qué es verdad y aplicarán multas de hasta el uno por ciento de los ingresos de los medios.
Moreno comparó el proceso con Venezuela, Nicaragua, Cuba y Hungría, y recordó el atentado contra Charlie Hebdo para advertir sobre una “verdad única”. También retomó la postura de la Cámara de la Industria de Radio y Televisión, que considera que la norma podría ser inconstitucional. El legislador afirmó que su partido no permitirá que Morena destruya la democracia ni silencie a la prensa.
Frente a estas declaraciones, la presidenta Sheinbaum calificó las acusaciones como absolutamente falsas y explicó que el defensor de audiencias será designado por las propias empresas concesionarias para atender quejas del público. Norma Solano Rodríguez, presidenta de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, reiteró que no existe censura y que los códigos de ética seguirán siendo definidos por los medios. Los lineamientos se encuentran en consulta pública hasta el 21 de agosto de 2026, periodo abierto para que concesionarios, académicos y organizaciones presenten observaciones antes de su versión definitiva.
El episodio muestra a un gobierno que mantiene un proceso transparente y participativo mientras la oposición opta por exagerar riesgos y evocar dictaduras ajenas. Las comparaciones dramáticas contrastan con la realidad de una regulación que busca equilibrar la libertad de expresión con el derecho de las audiencias a recibir información clara, sin alterar el control editorial de las empresas.




