El presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, presentó nuevas exigencias a la Unión Europea en vísperas de la cumbre de la Comunidad Política Europea en Armenia. A través de Telegram, reclamó mayor presión diplomática sobre Rusia para un “fin digno” de la guerra, la ejecución completa del paquete de 90.000 millones de euros y refuerzo inmediato de la defensa antiaérea y cooperación energética.
Diplomáticos europeos expresaron frustración por el tono maximalista de Kiev. “Somos prácticamente sus únicos amigos, debería moderarse”, indicó un funcionario. La exigencia de adhesión acelerada a la UE genera tensiones con Francia y Alemania, que defienden un proceso gradual y condicionado a reformas.
La UE enfrenta crisis energética, diferencias con Washington y la necesidad de autonomía defensiva. Ursula von der Leyen priorizó la reducción de combustibles fósiles y capacidades militares propias, sin que Ucrania domine la agenda.
Analistas señalan que Zelenski mantiene su estrategia de elevar demandas, mientras Bruselas muestra preocupación por el lento avance de las reformas ucranianas en anticorrupción y Estado de derecho. La cumbre refleja crecientes fricciones entre Kiev y sus socios europeos.


