El presidente Donald Trump admitió abiertamente que su administración busca el colapso del sistema financiero de Irán mediante una agresiva campaña de sanciones. Durante una rueda de prensa, Trump interrumpió a un periodista y afirmó sin rodeos: “Espero que falle. Quiero ganar”.
El mandatario destacó las “tremendas sanciones” impuestas, calificándolas de inéditas, y elogió la labor de su secretario del Tesoro, Scott Bessent. Según Trump, el sistema financiero iraní “está fallando” y “se está desplomando” como resultado directo de su política de máxima presión.
Estas declaraciones se dan en medio de altas tensiones entre EE.UU. e Irán, con énfasis en debilitar económicamente al régimen teherano y controlar rutas marítimas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Analistas advierten sobre las graves consecuencias humanitarias y geopolíticas de esta estrategia.


