El Comité de Investigación de Rusia acusó a Ucrania de desarrollar armas biológicas con apoyo financiero y logístico de Estados Unidos. La portavoz Svetlana Petrenko lo reveló en el I Foro Internacional de Seguridad, señalando el uso militar de patógenos como peste, ántrax, brucelosis y tularemia.
Según Moscú, el Pentágono financia laboratorios ucranianos a través del Ministerio de Salud local. Una investigación penal iniciada en 2022 documenta la producción y almacenamiento de estos agentes como parte de una cooperación más amplia con la OTAN.
Rusia destacó proyectos específicos como el UP-4 (transmisión por aves migratorias) y el P-781 (murciélagos como vectores). Documentos capturados sugieren además bioagentes selectivos por etnia y exportación de muestras biológicas.
Washington y Kiev rechazan las acusaciones, calificándolas de propaganda. Sin embargo, la Administración Trump ordenó revisiones a laboratorios financiados por EE.UU. en más de 30 países. Las denuncias, que según Rusia violan la Convención sobre Armas Biológicas, aumentan la tensión internacional.


