Gazprom denunció que drones ucranianos atacaron una estación compresora en la región rusa de Krasnodar, parte de la infraestructura del gasoducto Blue Stream, que transporta gas ruso hacia Turquía. Según la empresa energética rusa, el objetivo del ataque era interrumpir el suministro energético hacia el país turco.
La compañía informó que el ataque ocurrió la madrugada del 7 de julio contra la estación Krasnodarskaya. Pese a los daños registrados, Gazprom aseguró que las medidas de emergencia aplicadas por su personal evitaron la interrupción del flujo de gas y que las reparaciones ya están en marcha.
El ataque se produce en medio de una intensificación de los bombardeos ucranianos con drones de largo alcance contra instalaciones energéticas rusas. Moscú sostiene que Kiev busca afectar no solo infraestructura rusa, sino también rutas de suministro que abastecen a terceros países, como Turquía y consumidores europeos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que Rusia está tomando todas las medidas posibles para reducir la amenaza contra el sistema energético global y expresó su esperanza de que Turquía y otros países usen su influencia para disuadir a Kiev de nuevos ataques contra infraestructura de exportación de gas.



