Una organización no gubernamental alemana financiada por las Open Society Foundations, impulsadas por el empresario George Soros, solicitó que el principal partido opositor de Alemania, Alternativa para Alemania, sea declarado inconstitucional. La petición llega cuando la formación se mantiene entre las fuerzas políticas con mayor respaldo en las encuestas y continúa creciendo electoralmente.
La Sociedad para los Derechos Civiles presentó un informe de unas 1,500 páginas en el que sostiene que las propuestas de AfD sobre inmigración, ciudadanía y minorías vulneran principios fundamentales de la Constitución alemana. Según la organización, el partido representa un riesgo para el orden democrático y existen fundamentos suficientes para que el Tribunal Constitucional estudie su prohibición.
La líder de AfD, Alice Weidel, rechazó las acusaciones y calificó el informe como una «auténtica farsa». Además, afirmó que el documento fue elaborado mediante inteligencia artificial y acusó a los partidos tradicionales de intentar eliminar políticamente a la principal fuerza opositora en lugar de enfrentarla en las urnas.
La polémica se produce en medio de una creciente vigilancia sobre AfD por parte de los servicios de inteligencia alemanes y reabre el debate sobre los límites entre la defensa del orden constitucional y la competencia política en una de las principales democracias de Europa.




