Japón registró la noche de este viernes un nuevo terremoto de magnitud preliminar 5.6, informó la agencia meteorológica del país asiático. El movimiento telúrico tuvo su epicentro en la prefectura de Yamanashi, con una profundidad aproximada de 20 kilómetros. Las autoridades no emitieron alerta de tsunami.
Tras el sismo, se suspendieron temporalmente los servicios del tren bala Shinkansen entre Tokio y Shizuoka como medida preventiva, mientras se revisaban las vías y la infraestructura ferroviaria. Japón, acostumbrado a una intensa actividad sísmica, mantiene estrictos protocolos de seguridad para evitar accidentes en su red de transporte de alta velocidad.
El temblor ocurre apenas un día después de que el país registrara otro sismo de magnitud 6.9 frente a la costa de Iwate, que afectó especialmente a la localidad de Hashikami, en la prefectura de Aomori. La cercanía entre ambos eventos generó preocupación entre la población, aunque hasta el momento no se reportan daños mayores por el nuevo movimiento.
Japón forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas y volcánicas más activas del planeta. En esta región ocurre cerca del 90% de los terremotos del mundo, lo que explica la frecuencia de estos fenómenos tanto en Asia como en otras naciones ubicadas sobre la misma franja geológica.




