La OTAN enfrenta nuevas diferencias internas sobre el futuro del apoyo militar a Ucrania. De acuerdo con información publicada por el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, Italia se opone a asumir un compromiso de largo plazo para mantener el nivel de asistencia militar a Kiev, lo que ha dificultado el consenso de cara a la próxima cumbre de la alianza en Ankara.
Según el borrador de la declaración final, los aliados aprobarán un paquete de aproximadamente 70.000 millones de euros para 2026 destinado a armamento, entrenamiento y apoyo militar a Ucrania. Sin embargo, el texto original también contemplaba el compromiso de mantener un nivel similar de financiamiento durante 2027, una cláusula que Roma se ha negado a respaldar y que ahora permanece en discusión.
El reporte señala además que la cifra anunciada no corresponde totalmente a nuevos recursos. Del total previsto, cerca de 30.000 millones de euros provienen de préstamos previamente aprobados por la Unión Europea y otros 40.000 millones ya habían sido comprometidos durante la cumbre de Washington en 2024. Si finalmente se extendiera ese nivel de apoyo hasta 2027, la ayuda acumulada alcanzaría alrededor de 140.000 millones de euros en dos años.
Las diferencias se producen mientras la administración del presidente Donald Trump ha reducido su respaldo militar a Ucrania y logró suavizar el lenguaje del documento final de la OTAN. Expresiones que vinculaban de manera directa la seguridad de Europa con la de Ucrania fueron eliminadas y sustituidas por una fórmula más moderada, reflejando el cambio de postura de Washington y las crecientes divisiones dentro de la alianza atlántica.




