Israel intensifica la llegada de los Bnei Menashe, comunidad del noreste de India que se considera descendiente de la tribu de Manasés, una de las diez tribus perdidas de Israel. Este jueves aterrizó un nuevo grupo de 250 personas en Tel Aviv como parte del programa “Alas del Amanecer”.
De los cerca de 10.000 miembros que viven en los estados de Manipur y Mizoram, casi la mitad ya reside en Israel desde los años 90. Practican el judaísmo y reclaman su origen ancestral perdido hace 2.800 años.
El primer ministro Benjamín Netanyahu aprobó la inmigración del resto de la comunidad, con 1.200 personas previstas para este año y el objetivo de completar el proceso hacia 2030. La medida es calificada como “decisión sionista importante” para reforzar el norte de Israel.
Además de motivos religiosos, los Bnei Menashe buscan mejores condiciones económicas y huir de la violencia étnica local. Israel, por su parte, gana mano de obra tras los recientes conflictos.


