Las importaciones de calzado chino en México registraron una caída significativa en los primeros meses de 2026, como efecto directo de los nuevos aranceles impuestos por el gobierno federal. De acuerdo con datos recientes, el ingreso de estos productos se redujo de manera drástica, reflejando un cambio en la dinámica comercial del país.
En el primer bimestre del año, las compras de calzado procedente de China disminuyeron 62 por ciento, al pasar de 151.6 millones de dólares a 57.8 millones. Este desplome coincide con la entrada en vigor de tarifas que oscilan entre 25 y 35 por ciento para este tipo de mercancías, como parte de una estrategia para proteger la industria nacional.
La política arancelaria forma parte de un ajuste más amplio que afecta a productos provenientes de países sin tratados comerciales con México, especialmente asiáticos. En el caso del calzado, el país asiático había sido históricamente uno de los principales proveedores, por lo que la reducción marca un giro relevante en las cadenas de suministro.
Especialistas señalan que esta tendencia podría beneficiar a los productores locales, aunque también implica retos para el comercio minorista y posibles aumentos de precios. El comportamiento futuro del mercado dependerá de la capacidad de la industria nacional para cubrir la demanda y de la evolución de la política comercial en los próximos meses.


