Estados Unidos superó a Arabia Saudita y Rusia como el principal exportador global de petróleo. En mayo, sus exportaciones de crudo y combustibles alcanzaron los 10,5 millones de barriles diarios, según datos de seguimiento marítimo y Reuters.
Este liderazgo, que se mantiene por tercer mes consecutivo, se debe al fuerte aumento de la producción de esquisto, la liberación de reservas estratégicas y las disrupciones en Oriente Medio y Rusia por sanciones y conflictos.
En 2025, EE.UU. ya había crecido significativamente, mientras que las exportaciones saudíes y rusas se redujeron. Esto fortalece la posición geopolítica de Washington como proveedor clave para Europa.
Analistas señalan que este dominio podría debilitar la influencia de la OPEP+ en los precios del petróleo, aunque los precios de la gasolina en EE.UU. siguen altos.



