Decenas de petroleros iraníes han logrado evadir el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en el golfo de Omán y el estrecho de Ormuz. Según datos de rastreo marítimo, al menos 34 buques han burlado las restricciones desde el 13 de abril, a pesar de la vigilancia estadounidense.
De estos, 19 petroleros salieron hacia aguas internacionales y 15 entraron en el golfo Pérsico. Seis de ellos transportaron 10,7 millones de barriles de crudo, generando unos 910 millones de dólares en ingresos para Teherán.
El presidente Donald Trump defendió la medida como un “tremendo éxito” para presionar a Irán hacia un acuerdo de paz, aunque el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) reportó que obligó a 28 navíos a regresar a puertos iraníes.
Este hecho evidencia las limitaciones del bloqueo en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, en medio de tensiones persistentes en Oriente Medio.



