La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó la primera vacuna contra la gripe basada en tecnología de ARN mensajero (ARNm) para personas de 50 años o más. El producto, desarrollado por Moderna, utiliza una plataforma similar a la empleada en varias vacunas contra el Covid-19 y representa una nueva alternativa frente a las inmunizaciones tradicionales contra la influenza.
A diferencia de las vacunas convencionales, que utilizan virus inactivados, atenuados o fragmentos virales para preparar al sistema inmunitario, las de ARNm proporcionan instrucciones para que el organismo produzca temporalmente una proteína del virus. Esto genera una respuesta inmunitaria que permite reconocer al patógeno posteriormente. Una de sus principales ventajas es la rapidez de fabricación, especialmente relevante frente a un virus que cambia constantemente.
Actualmente, las cepas que integrarán las vacunas contra la influenza deben seleccionarse con varios meses de anticipación debido al tiempo necesario para producirlas mediante huevos o cultivos celulares. La tecnología de ARNm permitiría realizar esa selección más cerca del inicio de la temporada de gripe, aumentando las posibilidades de lograr una mejor coincidencia con las variantes que finalmente circulen entre la población.
La vacuna recibió aprobación estándar para adultos de 50 a 64 años y autorización acelerada para mayores de 65. En este último grupo, Moderna deberá realizar estudios adicionales para confirmar su eficacia y seguridad tras la comercialización. Especialistas consideran que esta vigilancia será fundamental para determinar si la mayor producción de anticuerpos observada en los estudios se traduce efectivamente en una mayor protección clínica frente a la influenza.




