El principal representante diplomático de Estados Unidos en Taiwán propuso convertir la isla en un auténtico «nido de drones» como parte de la estrategia de defensa frente a un eventual conflicto con China. La iniciativa busca fortalecer la producción y el despliegue de drones aéreos, marítimos y submarinos para reforzar la capacidad de disuasión de Taipéi.
Durante un foro sobre tecnología militar celebrado en Taichung, el director del American Institute in Taiwan, Raymond Greene, afirmó que los drones representan una «oportunidad transformadora» para la defensa de la isla. Según explicó, la experiencia de la guerra en Ucrania demuestra que los sistemas no tripulados pueden fortalecer significativamente la capacidad defensiva de un territorio frente a un adversario con superioridad militar.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y Pekín por la cuestión de Taiwán. China considera a la isla parte inalienable de su territorio bajo el principio de «Una sola China» y ha criticado reiteradamente las ventas de armas, la cooperación militar y el respaldo político que Estados Unidos mantiene con Taipéi. En los últimos meses, Pekín ha incrementado sus maniobras navales y aéreas alrededor de la isla como muestra de presión.
El gobierno taiwanés continúa impulsando una estrategia de defensa asimétrica basada en drones, misiles y sistemas no tripulados, apoyándose en el suministro de armamento estadounidense. Mientras tanto, China insiste en que la reunificación es un objetivo irrenunciable y advierte que cualquier intento de promover la independencia de Taiwán o de reforzar su capacidad militar aumentará el riesgo de una confrontación en el estrecho.



