La transformación económica de México bajo el TLCAN y el T-MEC convirtió al país en una potencia manufacturera, aunque el bajo crecimiento y la presión fiscal siguen siendo desafíos importantes para los próximos años.
En 2025, las exportaciones mexicanas alcanzaron un récord de 663 mil 770 millones de dólares, de las cuales más de 91 por ciento correspondió a manufacturas. Este cambio marcó el desplazamiento del petróleo como motor exportador y consolidó a México dentro de las cadenas productivas de América del Norte.
Sin embargo, Standard and Poor’s advirtió que la calificación soberana de México podría bajar en los próximos 24 meses si el país no reduce sus déficits fiscales y logra estabilizar la deuda pública, la carga de intereses y los pasivos contingentes. La firma también señaló riesgos por negociaciones prolongadas del T-MEC.
Pese a ello, S&P consideró poco probable una ruptura comercial entre México y Estados Unidos debido a sus profundos vínculos económicos. La calificadora estimó que el PIB mexicano crecerá cerca de 1 por ciento en 2026, por lo que una mayor inversión privada será clave para fortalecer las finanzas públicas.



