Atención, apostadores de cuello y corbata, porque ha llegado un nuevo juguetito financiero a la bolsa colombiana para que sientan que están haciendo algo con el dinero de sus clientes. Se trata del ETF Tevacol, una creación de BTG Pactual que es, básicamente, una canasta con 13 de las empresas más movidas del país. Sí, leyeron bien, 13, porque nada grita «inversión segura» como apostar todo al número de la mala suerte.
Camilo Aristizabal, el mandamás de BTG Pactual en Colombia, salió a vender su nuevo invento como si fuera la solución a la calvicie. Explicó que esta canasta mágica se «rebalancea» dos veces al año, lo que suena a que alguien le sacude el polvo y la acomoda un poco, como quien reordena los muebles de la sala para sentir que hubo un cambio. Según él, es la gran novedad del momento.
Claro que este no es el único vaquero en este rodeo financiero. El Tevacol competirá con otros instrumentos como el iColcap, pero con una diferencia clave que te hará dormir tranquilo por las noches, o no. En la canasta de BTG Pactual, ninguna acción se puede poner demasiado gordita, con un peso máximo del 25%. En otros corrales, una sola acción puede ser el abusón del patio con casi un 40% del total.
Y aquí viene la mejor parte, como en un final sorpresa de telenovela barata. El señor Aristizabal detalló, con una sonrisa que seguramente ensayó en el espejo, que este fondo de inversión «no se entregarán dividendos». Pero no se preocupen, almas cándidas, que no es porque sean tacaños, sino porque es una «oportunidad tributaria». Es como si tu jefe te dijera que no te pagará el bono de Navidad para que no te preocupes en qué gastarlo.
Detrás de esta genialidad está Teva, una empresa brasileña que se dedica a inventar las reglas del juego. Al final del día, todo se vende como una alternativa para «diversificar el riesgo». En lugar de poner todos los huevos en una canasta, ahora puedes ponerlos en 13 canastas distintas que van en el mismo camión, por la misma carretera llena de baches. ¡Mucha suerte con eso



