En lo que parece ser el concurso de popularidad más inesperado del año, las bolsas de Colombia y Perú han subido como la espuma, dejando a los inversores con cara de haber ganado la lotería. Para no quedarse fuera del chisme, el gigante financiero JPMorgan decidió organizar una pelea de gallos entre ambos países para ver quién ofrece el mejor partido, analizando todo, desde su crecimiento hasta si dejan la tapa del inodoro levantada.
El resultado de este duelo de titanes andinos es más claro que el agua: los analistas de JPMorgan han elevado su recomendación sobre Perú a «sobreponderar», que en lenguaje de mortales significa que le darían la rosa en una ceremonia de solteros. A pesar de que ambas bolsas han subido casi un 40%, cuando se mira bajo el capó, Perú parece el alumno aplicado de la clase mientras que Colombia es el que pide prestado para las fotocopias.
La paliza de Perú es contundente en casi todas las categorías. Mientras que Perú presume de un superávit en su cuenta corriente y una deuda pública que ronda un manejable 30% del PIB, Colombia arrastra un déficit fiscal del 7% y una deuda que casi le dobla. Para rematar, la tasa de interés en Colombia está en un febril 12%, mientras que en Perú es de un refrescante 4,25%. Es como comparar a alguien que corre un maratón con otro que lo corre llevando una nevera en la espalda.
La diferencia se agudiza al ver en qué apuesta cada uno su futuro. Las exportaciones peruanas se basan en el cobre y el oro, la pareja de moda según las proyecciones de JPMorgan, que los ven llegando a precios de superestrella. Colombia, por su parte, se aferra al petróleo, que según el banco, descenderá a 56 dólares por barril, un precio que no emociona ni a un jeque árabe aburrido.
En cuanto a planes a futuro, Perú llega a la fiesta con una cartera de proyectos mineros de 64.000 millones de dólares, mientras que Colombia presenta unos más modestos 20.000 millones en energía. La fotografía de las ganancias proyectadas es inicialmente pareja, pero JPMorgan cree que si el cobre y el oro cumplen sus promesas, Perú podría terminar ganando por goleada también en ese frente.
Al final del día, aunque JPMorgan ve a Perú como el claro campeón, no deja a Colombia completamente en la lona. Le da una palmadita en la espalda al señalar que sus acciones son más baratas y recomienda un par de empresas. Es el premio de consolación para un país que, a pesar de sus números menos glamorosos, ha dado una de las mejores fiestas bursátiles del año.





