Empresarios gasolineros denunciaron que Petróleos Mexicanos está tardando hasta cuatro días en abastecer estaciones de servicio con diésel, situación que ha comenzado a generar preocupación en el sector energético y de transporte. Los retrasos, aseguran, afectan operaciones comerciales y elevan riesgos de desabasto en algunas regiones del país.
Representantes del sector señalaron que las demoras en la distribución han provocado complicaciones logísticas para empresas dedicadas al transporte de mercancías y pasajeros, actividades que dependen principalmente del suministro constante de diésel. Además, advirtieron que los retrasos generan costos adicionales relacionados con almacenamiento, tiempos de espera y reorganización de rutas de abastecimiento.
Especialistas consideran que los problemas reflejan desafíos operativos y logísticos que Pemex continúa enfrentando en el manejo y distribución de combustibles. Analistas también señalaron que cualquier afectación prolongada podría impactar cadenas de suministro, costos de transporte y precios de productos relacionados con actividades industriales y comerciales.
Aunque hasta el momento no se reportan afectaciones generalizadas, empresarios del sector pidieron mejorar coordinación y acelerar entregas para evitar complicaciones mayores. Economistas advierten que la estabilidad en el suministro de combustibles seguirá siendo un tema estratégico para la economía mexicana, especialmente en sectores vinculados con comercio, logística y movilidad nacional.


