A horas del Día de Acción de Gracias, agricultores y empresarios alertan que los aranceles heredados de Trump encarecen fertilizantes, semillas y combustible a niveles récord, elevando los precios de pavos, vegetales y decoraciones navideñas. Los alimentos subieron 2.7% interanual en septiembre y son el gasto más difícil para las familias, según Politico.
Granjeros como Mary Carroll Dodd (Carolina del Norte) y Nick Levendofsky (Kansas Farmers Union) confirman alzas obligadas: el pavo mayorista cuesta 40% más que en 2024, agravado por gripe aviar y escasez de mano de obra por restricciones migratorias. Jeremy Horpedahl (Cato Institute) vincula la falta de trabajadores a la represión migratoria.
Pequeñas empresas como Village Lighting Co. acumulan casi un millón de dólares en pérdidas por aranceles imprevistos. Productores piden comercio, no subsidios. Aunque la Casa Blanca celebra la economía, los costos persistentes amenazan la mesa festiva de millones de estadounidenses.


