México confía en alcanzar antes de finalizar 2026 un acuerdo con Estados Unidos para reducir los aranceles aplicados a productos estratégicos, principalmente automóviles y aluminio. Roberto Lazzeri, embajador mexicano en territorio estadounidense, señaló que existen nuevas inversiones que permanecen suspendidas mientras las empresas esperan conocer el resultado de las negociaciones comerciales.
El diplomático afirmó que ambos gobiernos están alineados en términos generales, aunque reconoció que los gravámenes estadounidenses generan distorsiones en el mercado. Según explicó, las cadenas de suministro de México y Estados Unidos están profundamente interconectadas, por lo que las restricciones terminan beneficiando a otras economías en lugar de aumentar la participación estadounidense.
Las conversaciones continuarán entre el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Además, una nueva ronda de negociaciones está prevista para finales de septiembre. México ha insistido en obtener mejores condiciones para sus exportaciones automotrices, de acero y aluminio debido a su elevada integración productiva con Estados Unidos.
La negociación ocurre mientras la industria automotriz enfrenta señales mixtas. En agosto, México produjo 344 mil 940 vehículos ligeros, una caída anual de 1.43 por ciento, mientras las exportaciones aumentaron 1.26 por ciento hasta alcanzar 300 mil 475 unidades.



