El consumo financiado mediante tarjetas de crédito aceleró su crecimiento en México durante junio de 2026. El saldo de estos productos bancarios alcanzó 709 mil 267 millones de pesos, un incremento anual de 8.2%, el mayor desde agosto de 2025, de acuerdo con registros del Banco de México. El avance superó al crecimiento de 7.6% observado en el conjunto del crédito al consumo.
El Mundial de Futbol 2026 contribuyó al dinamismo del gasto. Durante el primer semestre, las operaciones con tarjeta en estacionamientos aumentaron 47.1%, mientras en establecimientos misceláneos avanzaron 45% y en comida rápida 32.4%. Solo en junio también destacaron incrementos en agencias de viaje, guarderías, comercios minoristas y otros servicios relacionados con el consumo.
Sin embargo, el mayor endeudamiento comenzó a generar señales de preocupación. La morosidad del crédito al consumo alcanzó 3.55% en junio, su nivel más elevado desde octubre de 2024. Especialistas advirtieron que el incremento puede reflejar mayores dificultades de algunos hogares para cubrir sus obligaciones financieras, especialmente ante ingresos insuficientes o inestables.
Pese a estos riesgos, las instituciones financieras todavía no observan un deterioro generalizado. Los bancos esperan que la demanda de tarjetas continúe aumentando durante el tercer trimestre y, por ahora, no anticipan modificaciones importantes en sus criterios de aprobación, aunque mantienen especial atención sobre la capacidad de pago y salud financiera de sus clientes.





