Los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio podrían haber provocado unos 19.600 millones de dólares (17.200 millones de euros) en daños físicos directos, según el Grupo Banco Mundial.
Esta cifra pone de manifiesto la necesidad urgente de que el país invierta en una reconstrucción rápida y resiliente para que la economía pueda recuperarse.
Las conclusiones se recogen en una estimación rápida global de daños (GRADE, por sus siglas en inglés), realizada por el Banco Mundial y publicada el jueves.
El objetivo principal de la evaluación es ofrecer al Gobierno venezolano y a sus socios de desarrollo una visión temprana de la magnitud de la reconstrucción necesaria y ayudar a definir qué esfuerzos de reconstrucción y recuperación requieren atención más inmediata tras esta catástrofe de gran escala.
«Los terremotos han alterado la vida de la población, han dañado infraestructuras críticas y han generado nuevos retos para la recuperación de Venezuela», afirmó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, en un comunicado.
«Una recuperación eficaz comienza con datos fiables. Esta evaluación ofrece al Gobierno de Venezuela y a sus socios una base objetiva temprana para planificar la recuperación, y el Grupo Banco Mundial está comprometido a apoyar ese esfuerzo en cada etapa», añadió Guerra.


