Irán afirmó este martes que las instalaciones petroleras de la isla de Jarg, principal terminal de exportación de crudo del país, no sufrieron daños tras los bombardeos estadounidenses e israelíes.
La isla de Jarg, ubicada en el Golfo Pérsico, concentra cerca del 90% de las exportaciones petroleras iraníes. Fuentes citadas por la agencia ILNA indicaron que “ninguna de las instalaciones petroleras fue atacada” durante los ataques de la mañana y la tarde, y que todas las unidades operativas continúan funcionando con normalidad.
El presidente Donald Trump anunció previamente el bombardeo de objetivos militares en la isla, pero aclaró que decidió no destruir la infraestructura petrolera para mantener abiertas opciones de reconstrucción. Moscú condenó la agresión ante la ONU.
La situación mantiene la tensión en una región clave para el suministro global de energía, mientras Teherán asegura que sus fuerzas controlan el área y advierte sobre posibles repercusiones en los precios del petróleo.


