La guerra en Medio Oriente, con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha generado una escalada de más del 40% en los precios de fertilizantes nitrogenados como la urea, poniendo en riesgo el costo de los alimentos a nivel global y en México.El principal detonante es la interrupción del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, ruta clave para un tercio del comercio mundial de fertilizantes.
En las primeras semanas de marzo, el paso de buques con azufre y amoníaco cayó hasta un 97% respecto al mes anterior, lo que provoca escasez y eleva los costos de transporte.México, que importa cerca del 75% de sus fertilizantes nitrogenados (entre 3.8 y 4 millones de toneladas al año, principalmente de Rusia, China y Omán), enfrenta un impacto directo.
Estos insumos representan hasta un tercio de los costos de producción de cultivos estratégicos como maíz y trigo, justo al inicio del ciclo primavera-verano.Expertos advierten que, si el conflicto se prolonga, la rentabilidad de los productores mexicanos se deteriorará aún más, lo que podría traducirse en mayores precios al consumidor en los próximos meses y presionar la inflación alimentaria en el país.



