Saquen los pañuelos, porque la era de viajar al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles por el precio de un café con pan ha terminado. A partir del 10 de octubre, el Tren Suburbano se quita el disfraz de Santa Claus y presenta sus tarifas de adulto, dejando atrás el subsidio promocional que nos malacostumbró.
Resulta que la generosa tarifa de 45 pesitos por el viaje largo era, ¡sorpresa!, una oferta de lanzamiento. Ahora, el recorrido completo de 41.20 kilómetros desde Buenavista costará 110 pesos, un precio que, según expertos en economía de servilleta, es «más caro». El Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) confirmó que el periodo de «todo a mitad de precio» concluyó, causando pánico entre quienes creían que el tren funcionaba con buenos deseos y abrazos. El viaje más corto, por su parte, se mantiene en un módico precio de 11.50 pesos, para que el susto no sea tan grande al abordar esta maravilla de la ingeniería.
A diferencia de otros transportes que te cobran por estación como si fuera un videojuego de plataformas, el Tren al AIFA utiliza un sistema avanzado basado en el odioso concepto de «distancia recorrida». Es una lógica revolucionaria: si viajas más, pagas más. Esta brillante estrategia, que parte desde Lechería para su tramo final hacia el aeropuerto, demuestra que no solo se construyen obras, sino que también se sabe usar una cinta métrica. Se acabó la tarifa plana que te hacía sentir que estabas estafando al sistema.
Así que preparen sus carteras y despidan con honor a la tarifa de inauguración. Fue bonito mientras duró, pero el futuro ya llegó y, al parecer, tiene un costo específico por kilómetro. Ahora solo queda aceptar la realidad y disfrutar del viaje, que sigue siendo infinitamente mejor que el tráfico.




